A través de diferentes propuestas individuales/grupales, proporciono un espacio seguro y de apoyo emocional para (re)conectar, (re)descubrir, (re)explorar el vínculo con el cuerpo, la sexualidad y el placer.
La herencia sociohistórica y cultural regida por el paternalismo, cortó de raíz el valor del cuerpo femenino y de las personas con útero/vulva, negando su desarrollo sexual natural.
Este espacio nace para descolonizar el cuerpo, recuperar la soberanía y crear nuevas formas de nombrarnos, percibirnos y habitarnos, desde el placer, el goce y la libertad.